Estos primeros días hemos experimentado muchas cosas distintas a nuestra vida cotidiana.
El día del viaje fui muy pesado ya que al no tener vuelo directo desde nuestra ciudad tenemos que ir a Madrid, luego a Oporto y por último venir a Coímbra. Aunque son muchas horas(unas 12) ya que entre un transporte y otro tienes que esperar y todo eso, a mi no me ha sido tan largo como a algunos de mis compañeros porque yo me dormí en todos los transportes que nos subimos.

Al ser una residencia de estudiantes hemos estado conocido a mucha gente: el día que llegamos llegaban otros dos chicos de Tarazona; a principios de la siguiente semana llegaron cuatro personas de Calatayud y a los dos días tres chicos de Utebo. Hemos hecho un grupo entre nosotros junto con un chico de Cádiz que había llegado la semana anterior y dos chicos de Barcelona que llegaron pocos días antes que él. Junto con ellos hemos estado conociendo la noche portuguesa. Por otro lado hemos estamos experimentando lo que es vivir con otras personas que no sean de nuestro entorno familiar junto con las responsabilidades que eso lleva a cabo. Y por último personalmente estoy aprendiendo de no estar cerca de las personas más importantes para, es decir, estar muy lejos de toda mi familia y de mis mejores amigos. De momento uno de los sitios que más me ha gustado de Coímbra ha sido una terraza desde la que se ve toda la ciudad y al atardecer es impresionante con el río y las casas y edificios de aquí.

Otro sitio que me ha gustado mucho en esos momentos que quieres despejar la mente, ponerte tu música en los cascos y nada más, es el parque botánico que esta detrás de donde estamos viviendo o también me han parecido que tiene muy buenos paseos las orillas del río Mondego que lo tenemos enfrente. Por último si a alguien le gustan las vistas de noche de una ciudad se quedaría embobado con las vistas que hay desde la terraza de un centro comercial llamado Forum.
No hay comentarios:
Publicar un comentario